Después de realizadas dos audiencias en el ámbito del Ministerio de Trabajo, las cámaras patronales (con algunos matices entre sí) han dejado en claro que quieren dejar afuera de la negociación la cuestión de ganancias y unilateralmente proponen continuar abonando los $ 2.200 mensuales firmados a cuenta en Enero, hasta el acuerdo definitivo.

Los banqueros hablan de paz social, pero irresponsablemente no sólo no hacen ninguna propuesta en relación al cada vez más negativo y perjudicial efecto del impuesto a las ganancias sobre los salarios (que de cerrarse la negociación sin contemplarlo afectaría a mayor cantidad de bancarios), sino que en el Acta de la última audiencia dicen que eso no es un problema de ellos, como si no formasen parte de esta situación tan complicada en donde desde 2014 hasta el presente han debido soportar 7 paros nacionales del Gremio en reclamo de la resolución de semejante problema que involucra no solamente a los trabajadores y al Estado, sino que como es lógico también a los bancos.

De más estaría hablar de los inmensos beneficios que obtienen las entidades bancarias, cuya rentabilidad según indicadores recientes del FMI se ubica como la más alta a nivel mundial, y paradójicamente no tributan impuestos (como lamentablemente nos ocurre a nosotros) por semejante renta financiera.

De no modificarse esta actitud provocativa y unilateral en la próxima reunión tripartita del 28 de Abril, el único camino que le quedará a la Organización Gremial será convocar a nuevas medidas de fuerza, las cuales planteadas en el contexto señalado podrían tener graves derivaciones.